Entrecasa

Fotoperformance
Edición de 5
2008

De entrecasa después de vos
Casa, trabajo. Trabajo, casa. La casa, el lugar de lo doméstico: el lugar en el cual se construye la privacidad. Aquí, en dos obras de Casarino: “De entrecasa” y “Después de vos”, se trabaja la cuestión de la labor doméstica. En muchos casos, una persona de la familia que conforma el hogar -y en una gran cantidad de casos, mujer- se encarga de esas labores. Hace las veces de “ama de casa”. En otra gran cantidad de casos, el ama de casa no sólo trabaja en esas labores domésticas en las que se incluyen la crianza de hijos, la limpieza cotidiana, la cocina del alimento, sino que también trabaja fuera de casa. La doble jornada laboral es casi un despropósito.
En ambas obras de Casarino, la vemos a ella misma arreglando la casa, limpiando un baño. Está ataviada con ropas que no se corresponden con esas labores. Ese rol tan asumido por lo que se entiende por mujer en nuestro medio, el de estar “bien puesta”, no se siente cómodo con ese otro rol de mujer trabajadora, de “kuña paraguay”.
La casa que limpia Casarino, “disfrazada de mujer-reina”, está vacía. No hay otra persona que la limpie con ella, ella pareciera ser la dueña del orden. Los otros cuerpos que la habitan, ¿estarán ocupando su tiempo en algo que eligieron hacer?

Lia Colombino

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